Residencia Claret, Las Cumbres, Panamá.
En esta edición hablaremos sobre aquellos que dieron su vida por el amor a Cristo y su Iglesia: Los mártires de Barbastro.
VS: Vicente Sidera
B: Bernardo
MS: Manuel Sam
JS: José Sentre
AR: Agustín Ruíz
JD: Julio Daniel.
JD: Aviso que las cajas que están en la puerta de entrada son de material de archivo que llevo a la Secretaría Provincial. No es basura… para que no me las voten. Mañana las llevo. Las puse allí porque pesan y las tengo que subir al carro, y lo tengo estacionado en la casa de abajo.
VS: Cuando vi eso me recordé de las cajas en que llevamos los restos de los Mártires del cementerio a la casa, allá en Barbastro.
B: ¿ustedes llevaron esas cajas?… ¿eso fue como en el 49 o 50?
MS: ¿Se recuerdan del año? ¿Se recuerda Padre Sentre?
JS: Chico, eso fue hace muchos años…
VS: Esa fue una experiencia muy impresionante. Éramos muy jóvenes y eso nos impactó a todos. Éramos los mayores de la formación en la casa de Barbastro, por eso nos dieron el honor de cargar las cajas con los restos de los mártires. Muy solemne. Un honor que nos impactó a todos.
JS: Estaba pensando ahora que nosotros éramos la nueva generación que les tocó convivir con los restos de los mártires allí mismo en la casa. Nos tocó recoger y absorber todo lo que fue esa herencia de los mártires.
MS: ¿y ustedes sabían a cuál de los mártires es que iban cargando?
VS: claro que sí, porque los restos estaban bien identificados. Esto fue posible por el trabajo humilde y sencillo de un misionero hermano. Ahora no me acuerdo el nombre, pero fue clave en esto. Él era encargado de la lavandería en esa casa de Barbastro, por lo cual conocía las tallas de las sotanas de todos y las tenía identificadas. Sabía de quien era cada una. Había listado de las sotanas numeradas y quién las usaba. Eso ayudó enormemente a identificarlos. Al momento de la ejecución portaban sus crucifijos y otras pertenencias sencillas, eso favoreció también. Esa memoria prodigiosa del hermano claretiano fue esencial.
JS: ese traslado fue antes del 53, porque ese año fue cuando hicimos el noviciado. Y ya éramos los mayores, así que entre 51 y 52, por esos años se dio ese traslado.
JD: Agustín ¿usted también vivió en la casa de Barbastro?
AR: ¿Si viví en Barbastro? Sí. Allí fue mi postulantado. Pero no recuerdo fechas. Tengo como recuerdos fijos de esos años. No me acuerdo con exactitud de nada.
B: fue antes que Vicente y Sentre.
MS: ¿para su época no estaban los restos de los mártires en la casa de Barbastro?
AR: creo que no. El museo lo estaban preparando. No recuerdo que estuvieran allí.
JS: los cuerpos los llevamos nosotros en las cajas. Del cementerio a la Iglesia Corazón de María. En el cementerio de Barbastro había un lugar que tenían los claretianos, allí estuvieron varios años los cuerpos de los mártires después que los desenterraron.
B: los enterraron en fosas comunes primero. Años después los exhumaron.
JD: ¿En que año hizo usted el noviciado P. Agustín?
AR: la verdad no me acuerdo. Como por el 50, por esos años…
JD: Bueno… la fecha de ese traslado fue entonces después del 50 y antes del 53. Habrá que averiguar.
MS: seguramente toda esa memoria de los mártires impactó mucho cuando ustedes estaban formándose como misioneros. Si a nosotros nos ha movido tanto en Centroamérica, me supongo que para ustedes habrá sido muy fuerte la experiencia.
VS: nos forjó para la misión. Recordábamos su martirio con lecturas durante las comidas. Se leían sus cartas, las que le dejaron a las familias y a la Congregación. En las comidas se hacía silencio para escuchar esas lecturas. Profundo e inspirador.
JD: en el noviciado leímos de los mártires en las comidas. También en algunos momentos de las etapas formativas leímos de ellos y otros contenidos. Pero era ocasional.
JS: entonces, ¿Cuándo te llevas las cajas?
JD: mañana…
Nota 1: sobre las cosas del archivo claretiano hablaremos en otra ocasión.
Nota 2: el traslado final de los restos de los mártires de Barbastro a la Iglesia Corazón de María fue el 28 de mayo de 1952, según datos de la IA.