Por: Itsury González Sánchez, sc
Ciudad de Panamá
15-4-2026
¡Qué emoción! Por quinto año consecutivo nos fuimos de misión durante la Semana Mayor. Del 03 al 05 de abril los Seglares Claretianos animamos la Pascua Misionera en la provincia de Darién. Una experiencia que permitió a 20 misioneros entre seglares claretianos, laicos de diversas parroquias de la ciudad y jóvenes de la Pastoral Juvenil de Darién, vivir una Semana Santa diferente compartiendo la fe, vida, alegría y misión.

Este año visitamos más de 15 comunidades en las zonas misioneras de Agua Fría y Santa Fe. Como es característico, los Misioneros Claretianos, en esta ocasión en coordinación con el P. Chetan Kumar y su comunidad de hermanos, el P. Eric y el P. Josué, nos abrieron las puertas a la misión en las zonas claretianas de la “tierra del Bunde y bullerengue”, como también se le conoce a Darién.

Entre la diversidad cultural, geográfica y biológica de esta provincia se entrelaza en sus caminos, pueblos y gente la fe arraigada en Jesucristo y un corazón dispuesto a acoger su Evangelio y a quienes llegan a compartirlo. Así fueron acogidos todos los seglares misioneros en cada comunidad visitada y cada uno con una vivencia que ha llenado su corazón y que les impulsa a compartirlo con otros. Y así, aquí les exponemos algunos de los testimonios.
“La Pascua Misionera 2026 para mi es confirmación de mi identidad como hija de Dios en cada rostro. En la escucha y cercanía de los hermanos estuvo la presencia de Cristo a mi lado ayudándole con lo que soy. Gracias Dios por elegirme.” Mabel

“Hola, mi nombre es Beatriz, soy Seglar Claretiana de la comunidad Corazón de María. Hoy quiero expresar mi profundo agradecimiento a Dios por permitirme compartir la Semana Santa con la comunidad de Río Sabana, en la provincia del Darién. Esta experiencia ha sido un regalo de Dios. Me sentí muy acogida por la comunidad, como también por mi hermana Mabel, quien fue mi hermana de misión. Caminé y visité las casas y me impactó mucho el tema de las distancias. Para mí ver las distancias que ellos recorren para llegar a la capilla y saber que quieren vivir y tener esa cercanía con todo lo Divino que viene de Dios me da mucha alegría.”
“Pascua Misionera es gerundio que nace como respuesta a un llamado directo del Espíritu Santo a mi alma. Se ha quedado en mí, dejando esa dicha profunda que sólo Él da, pero a la vez me tiene con esa inquietud de preguntarme ¿Qué puedo hacer para aliviar las adversidades de ese pueblo que ha puesto su confianza en el Dios al cual le sirvo? Darién sufre un injusto olvido en un país que crea riquezas entre rascacielos pero no ve lo que hay detrás de ellos.” Ámbar

“La Pascua Misionera en Darién fue una experiencia profundamente transformadora que fortaleció mi fe y mi sentido de servicio. Compartir con la comunidad me permitió comprender el verdadero significado de la empatía y la solidaridad. En medio de realidades difíciles, encontré esperanza en la sencillez y en la unión de las personas. Esta vivencia me llevó a reflexionar sobre nuestra responsabilidad como hermanos y el valor de acompañarnos unos a otros. Sin duda, marcó mi corazón y renovó mi compromiso de servir con amor.” Luciana

Una Iglesia en salida que sigue latiendo es lo que nos transmite cada uno de estos y muchos más testimonios de esta misión de Pascua. Una Pascua que arde en cada uno de sus corazones.
Vivir el Triduo Pascual permitió ver realidades donde la fe necesita ser reavivada. Como misioneros, fuimos enviados a acompañar y a ayudar a abrir corazones. Allí se hizo presente el mensaje de un Jesús vivo que camina con su pueblo. Un Jesús que invita a abrazar la cruz con amor y esperanza. Y que nos impulsa a perseverar y fortalecer la vida en comunidad desde la fraternidad.

La Pascua Misionera 2026 deja claro que la misión es un estilo de vida. Es Iglesia que escucha, que camina junto a otros, que nos hace interpelar, que llega donde la caridad de Cristo apremia, como nos enseñó el P. Claret, y que se deja tocar por las realidades del pueblo.
Como recordaba el Papa Francisco: “La Iglesia existe para la misión”. Hoy, esa misión se hace concreta en los caminos de Darién, en las casas visitadas, en las largas caminatas, en las celebraciones sencillas, pero llenas de sentido. Se hace vida en cada misionero que regresa transformado, convencido de que evangelizar también es dejarse evangelizar. Porque al final, la Pascua no solo se celebra… se vive, se comparte y se encarna en cada encuentro. ¡Feliz Pascua de Resurrección!
