Por: Andrea Vásquez
Líder grupo juvenil Nuestra Señora de Suyapa
San Pedro Sula, Honduras.
18-08-2026

Isaías 55:10-11.

“Así como la lluvia y la nieve bajan del cielo y no vuelven allá, si no que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, y producen la semilla para sembrar y el pan para comer, así también la palabra que sale de mis labios no vuelve a mí sin producir efecto, sino que hace lo que yo quiero y cumple la orden que le doy”.

El domingo 16 de agosto, vivimos un gran encuentro entre las pastorales juveniles de las parroquias San Antonio María Claret e Inmaculado Corazón de María. Se llevó a cabo en la Laguna de Jucutuma, El Boquerón, reuniendo 109 jóvenes. Fue una hermosa tarde misionera, compartiendo la alegría juvenil que nos caracteriza con toda la comunidad local.

Caminamos entusiasmados por las calles poco transitadas. Muchos jóvenes compartieron dulces y dejaron un mensaje de fe y esperanza a cada persona en el camino. Tocamos las puertas de varios hogares, con esa energía juvenil que muy alegres íbamos cantando con el corazón. En el camino llegamos a un campo concurrido dónde pudimos encontrar a mucha gente y dejar nuestra huella con el mensaje de amor que llevábamos.

Fue una jornada agotadora bajo un sol que quemaba, pero cada paso valió la pena. Para culminar nuestra misión, llegamos a la laguna. Allí realizamos dinámicas, repartimos los bocadillos que llevamos para compartir entre todos nosotros. Además, conocimos nuevos integrantes: jóvenes que han sido fruto de las misiones en diferentes comunidades vecinas. Me da una inmensa alegría vivir esta experiencia y comprobar que, tal como dice la escritura, la Palabra de Dios jamás regresa vacía, sino que fecunda la tierra y florece con fuerza en los corazones de la juventud.