Vilma Nájera de Avalos
Contadora de la Parroquia San Antonio de Padua
Semaji, Livingston Izabal.

En las fechas del 26 al 30 de mayo del 2026, se me concedió la oportunidad de participar por primera vez, en el Encuentro de Ecónomos y Administradores locales de la provincia de Centro América. En el Santuario Nacional de la Ciudad de Panamá.

Siendo el mismo un verdadero encuentro entre hermanos, lleno de fraternidad, armonía y comunión, inspirado en 1ra corintios. 4,1 ¨ Por tanto, que nos tengan los hombres por servidores de Cristo y Administradores de los bienes de Dios¨.

Iniciamos nuestro encuentro con la convicción fundamental, antes que administradores y ecónomos, somos misioneros, antes que hombre y mujeres de números somos hombres y mujeres llamados por Dios, esto con el fin de que nuestro encuentro no fuese una vivencia técnica sin alma, sino un encuentro en donde los balances puedan transformarse en un acto de Fe y servicio Apostólico. Dejándonos en claro que El Ecónomo no es solo un Administrador, sino un servidor de la misión, que, como tal, debemos dejarnos guiar por El Espíritu Santo, para responder con la Espiritualidad de la fidelidad, Espiritualidad del desprendimiento, espiritualidad de la comunión, y espiritualidad de la prudencia. todo esto para evitar caer en las tentaciones propias del servicio económico, como el creernos dueños del dinero, endurecer el corazón sin escuchar la situación humana concreta, reduciendo toda la misión al dinero. Dejándonos muy claro que todos los bienes deben ser instrumentos de Evangelización.

La temática y el desarrolló del mismo fue dándose con una metodología de Sinodalidad, sabiendo escucharnos unos con otros y aportando cada uno nuestra vivencias y experiencias en la misión, los temas muy oportunos y apegados a la realidad, siendo estos; Economía de Comunión provincial, Salud Integral y atención a los mayores, El cuidado de los bienes Institucionales, patrimonio, responsabilidad jurídica y deberes ante el estado, Nuevas fuentes éticas de sostenibilidad, y Transparencia, legalidad y buenas prácticas. Con todo ello quedo claro que todo ha sido puesto al servicio del Evangelio, por eso el Ecónomo y Administrador no maneja cosas neutrales, maneja medios que la Iglesia y la congragación han recibido para anunciar a Cristo. San Antonio María Claret comprendió muy bien esto, él vivió con gran libertad frente a los bienes materiales, no fue ingenuo ni improvisado, supo organizar obras y sostener misiones, nunca confundiendo los medios con fin, el fin era la gloria de Dios.

Concluyo este escrito, muy agradecida por la oportunidad, pues es de suma importancia el tener estos espacios de formación puesto que la economía es parte fundamental dentro de la misión por ende debemos saber como administrarlos con celo Apostólico.

Gracias querida congregación.

Gracias Panamá por tan cálida acogida