Por: Junta Directiva de la Escuela de Formación Cristiana

Parroquia Claret, Guatemala
20.11.2025

     El primer día de Todos los Santos (Feriado Oficial) y 2 de noviembre, día de los Fieles Difuntos, se conmemora en Guatemala esta tradición, con espíritu de unidad, entre vivos y muertos.

El primer día de noviembre, según lo instituido por el Papa Gregorio III en el siglo VIII, se reconoce la Comunión de los Santos, que representa la unidad de los creyentes en Cristo con la esperanza de una gozosa resurrección.

Una historia que combina sabor, color y recuerdo unido con nostalgia y esperanza. Se puede viajar gastronómicamente por el tiempo; el fiambre es una tradición familiar que, entre verduras y embutidos, se reúnen para realizar dicha comida, también para recordar a los familiares y amigos que ya no están; evocando su recuerdo, más que luto. Es memoria y celebración de la vida. Los deudos realizan limpieza y adorno a las tumbas, así mismo comparten en unión, la ofrenda de comida.

El tinte alegórico lo da el vuelo de los barriletes, una conexión entre culturas, que mezcla la cosmovisión maya y el sincretismo católico; algunas personas colocan cartas o mensajes en la cola del barrilete para que entre más alto vuele, mayor será la conexión con los que nunca se olvidan, porque siempre se llevan en el corazón. El color y el tamaño es fundamental, porque sirve para que, según la creencia, los espíritus sepan, quienes les recuerdan.