Por: Beatriz Jaramillo
Darién, Panamá
24.04.2025

     Quiero agradecerle a Dios por permitirme poder vivir un año más la Pascua misionera con su lema de este año misioneros de esperanza junto a mi comunidad de seglares Claretianos y todos aquellos hermanos que se suman a esta gran labor, de vivir una semana santa diferente.

El señor haciéndose presente en tan gran momento, nos permitió compartir y vivir el triduo Pascual en la provincia de Darién, donde los sacerdotes Claretianos nos invitan a servir en las diferentes zonas claretianas donde ellos están presentes. En esta ocasión, tuvimos la oportunidad de poder ir a tres de estas zonas misioneras: Agua Fría, Santa Fe, y La Palma.

Fuimos 12 los llamados a este gran servicio misionero y de dos en dos, fuimos enviados a atender las comunidades asignadas por los sacerdotes; al llegar a estas comunidades fuimos recibidos con gran alegría y se escuchaba “llegaron los misioneros”, todas las comunidades felices de poder celebrar el triduo Pascual. Fuimos acompañados de los delegados de la Palabra y catequistas, quienes hacen una gran labor de ser voceros de la comunidad y se mostraron encantados de acompañarnos en las celebraciones.

Como parte de la labor misionera tenemos espacios de poder compartir con los niños y jóvenes, acompañándolos con la Palabra, haciendo dinámicas y compartiendo deliciosos dulces. También abrimos ese espacio de oración para poder ir a visitar a los enfermos hacer oración con ellos y escuchar sus testimonios de vida, que son fuente de inspiración para cada uno de nosotros. Los caminos se hacen en ocasiones muy distantes, pero son momentos únicos de esa cercanía de poder llegar y estar y poder vivir y compartir tan gran momento con cada una de estas personas que nos abren las puertas de sus hogares con la esperanza siempre de escuchar ese aliento de vida, que es la Palabra de Dios.

Agradecemos a Dios y a los sacerdotes claretianos por tan gran invitación de poder vivir una semana diferente y exhortamos a todas aquellas personas que junto a nosotros quiera vivir no solamente la Pascua misionera, sino también todos aquellos momentos de poder evangelizar y llevar la Palabra de Dios.