Por: Karla Gissell
La Lima, Honduras
16-4-26
Bajo el lema “La tumba está vacía, la misión comienza”, jóvenes provenientes de distintas comunidades vivieron un encuentro lleno de fe, alegría y renovación espiritual en la ciudad de La Lima, específicamente en la casa de retiro Monte Horeb. Este espacio se convirtió en un punto de encuentro con Cristo Resucitado y con la misión que Él confía a cada joven.

Durante la jornada, los participantes experimentaron momentos de espiritualidad guiados por el padre Dixie Balladares quien, a través de sus enseñanzas y cercanía, motivó a los jóvenes a descubrir que la Resurrección no es solo un acontecimiento del pasado, sino un llamado vivo a transformar el presente. La Hora Santa brindó un espacio de silencio, oración y encuentro personal con Dios, preparando los corazones para vivir plenamente la celebración de la Eucaristía, en la cual pudieron renovar su fe y fortalecer su compromiso cristiano.

Además de los momentos espirituales, el encuentro estuvo marcado por la fraternidad y alegría. Juegos, dinámicas y actividades grupales favorecieron la integración entre jóvenes que, aunque venían de diferentes lugares de la arquidiócesis, compartían un mismo deseo: vivir su fe con autenticidad. Cada experiencia permitió crear lazos de amistad y reforzar el sentido de comunidad dentro de la Iglesia.

Más que un evento, este encuentro representó una experiencia inolvidable que dejó huellas en cada corazón. La tumba está vacía porque Cristo vive y por eso comienza la misión: salir, anunciar y ser testigos de esperanza en medio del mundo.