Por: Donaciano Alarcón, cmf
Ciudad Peronia, Guatemala
20.7.2024

     La historia es cíclica, cambian los escenarios y los acontecimientos, más no los caracteres y la esencia. A Claret lo rodeaba un ambiente conflictivo, a nivel político en su país, la pérdida de entusiasmo en la evangelización y el avance de la decadencia confesional, sobre todo en Europa. Y en medio de este ambiente, él sintió, en su interior, un fuego devorador que lo lanzó como saeta por los caminos, con el objetivo de ser agente de cambio, en esta turbulencia.

Casi lo mismo pasa en nuestra época, el mundo, está marcado por la violencia, la guerra y la destrucción, se añade el deterioro de la casa común y avanza la indiferencia religiosa, utilizada como una excusa para no vivir los valores que nos sugiere el Evangelio y que son inalienables a la dignidad de la persona, indistintamente de su credo (amor, justicia, paz, fraternidad, seguridades básicas entre otras). En esta similitud de marco situacional, los misioneros claretianos debemos esforzarnos por mantener vivo ese fuego abrasador de Claret.

El mundo parece haber perdido el norte que lo dirigía hacia el punto Omega, la plenitud del amor de Dios, como lo pudo haber perdido en el contexto histórico del Padre Claret, sin embargo, dijo nuestro fundador: el Señor había dado el mismo espíritu que me animaba a mí (cf. Aut 489), por eso no sería válido retroceder y permitir que este fuego se apague. Allá afuera, en las periferias existenciales y geográficas hay gritos de auxilio, una humanidad que clama desesperada recuperar la ilusión y la alegría de vivir, y nosotros por la invitación de San Antonio María Claret, estamos llamados a responder como él lo hizo, hace 175 años. Nuestra presencia en la Iglesia, aunque pequeña en tamaño, forma parte del proyecto sanador y consolador de Dios para el mundo. (Congreso de Espiritualidad, Vic, julio 2024)

Estamos en 72 países, en los 5 continentes, la familia ha crecido. En cantidad, somos una llama que abrasa, procuremos serlo, también en calidad.

¡Feliz aniversario a todos!